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Cuantos informáticos existen

By on marzo 9, 2016 in Introducción, Tecnología | 0 comments

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El otro día en una reunión con un cliente estábamos hablando sobre las redes sociales, las ventajas de estar presente en ellas, conversar con el público interesado en sus productos y servicios, atender las dudas, dar consejos, etc.

Decir que mi interlocutor era joven (más que yo), formado con carrera y máster, dueño de una pyme de unos 20 empleados.

Cuál fue mi sorpresa al escucharle decir: “ojalá pudiera tener un *informático* que estuviera la jornada laboral atendiendo las redes sociales.

¿Informático? ¿Aún estamos así?

No me refiero a las redes sociales. Me refiero a todo.

Seguimos viviendo en una sociedad  en la que el que se maneja bien, o simplemente se maneja, con las herramientas informáticas es considerado informático.

Tengo una reunión de nivel estratégico en una pyme, enfocado a mejorar procesos en base a las nuevas tecnologías, o simplemente presentando un prezzi (para los neofitos, una presentación similar a Power Point pero mucho más dinámica y visual) y , al final de la reunión o en el Kit-kat del café, de repente me sueltan: “oye, el ordenador me va un poco lento, ¿me lo puedes mirar?” Así, sin vaselina ni nada

Es como si escribir en un papel supusiera saber la composición porcentual del grafito que lleva el lápiz, que pudiéramos arreglar una máquina de escribir cuando todavía se utilizaban, que supiéramos cambiar la “trócola” de un coche cuando estuviera estropeado si conduces a menudo.

Pensaba que todo eso se acabaría con las nuevas generaciones, pero parece que no es así.

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Y eso nos lleva a la educación. En un país en el que si tienes ordenadores en clase es que vas a un colegio, instituto o universidad con un poder adquisitivo enorme. En un país en el que todo lo que suene a nuevo tiene que demostrar, no que es bueno, sino que no es malo. En un país en el que la innovación brilla por su ausencia, esto, al final, se encuentra comprensible, si bien no entendible.

En muchas empresas, si sabes hacer una hoja de cálculo, más vale que no se sepa, porque si no ya te están encasquetando a hacer la página web, gestionar el servidor, eliminar archivos temporales de todos los ordenadores de la empresa, o añadir las cuentas de correo electrónico en los ordenadores de todos.

Ya no digamos si te sabes mover por Internet. Llevar las redes sociales sin saber de comunicación, crear un blog sin conocimientos de programación, hacer una Newsletter y/o resolver los problemas producidos por programas que se han introducido en los ordenadores de los demás e intentar explicar que ha sido porque hizo clic en donde no debía, sin que te digan “no, si yo no he tocado nada”.

Y esto, a pesar de avisar que no se es experto, como al final surgen problemas por ello, el culpable siempre es el mismo: el pobre chaval que sabe hacer una hoja de cálculo o sabe que existen más navegadores además del Internet Explorer.

Que hagan la vida y el trabajo más fácil no quiere decir que sea sencillo. Se suele tender a menospreciar muchos oficios por presuposiciones realizadas desde el desconocimiento.

Parémonos a pensar lo que piensa el público de nuestro producto que fabricamos, del servicio que ofrecemos etc. La mayoría de las veces no entienden lo complicado que es.

  • “No sé porque hacer una armario es tan caro. Un par de taladros ciegos y unos tacos con cola y ya está hecho el armario. Solo lo compro porque no tengo tiempo para hacerlo.”
  • “¿ISO 9000? Bah! Hagas lo que hagas te lo van a dar porque para eso pagas”
  • “¿Publicar en Facebook? Tengo un sobrino que tiene muchos amigos en Facebook y me lo llevará él”

Si no nos gusta que menosprecien nuestro trabajo, no hagamos lo mismo con los demás.

Pero sobre todo, sobre todo, hagamos porque la innovación llegue a nuestros centros educativos, en equipamiento y en conocimientos. No es sólo cosa de la administración. Es también una cuestión de actitud de todos, principalmente de las empresas y, sobre todo de las micropymes, en fín: de crear ejemplo. Hoy, la asignatura de “informática” de nuestros hijos trata de cómo escribir una carta en el ordenador y la mayoría de veces 1 ordenador para 3 alumnos y turnándose semanas alternas entre clases como si fuera lo del ordenador un “bicho raro”. Lo último de lo último, vaya.
Saludos cordiales y #abresos

Julio

Tarjeta virtual: http://xeeme.com/julio_aliaga

 

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